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viernes, junio 29, 2012

COMUNIDAD DE PROPIETARIOS (segundo D)

Loli está triste. Loli está con su chico, pero está triste y también cansada. Le duelen las piernas de estar a pie firme en la caja número seis. Es duro el oficio de cajera. Es duro que te falte dinero al final de la jornada. Sucede de vez en cuando. Hoy veinte euritos.  

Es viernes. Su chico y ella están lavando el Ibiza. La máquina vomita espuma blanca y las gamuzas de colores acarician la carrocería. En el maletero esperan las bolsas con las bebidas. Loli tiene ganas de llegar al césped, saludar a la gente y  beber su ron con limón en un vaso de plástico. Si tuviera hielos se bebería un cubata ahora mismo, mientras va surgiendo el brillo rojo del Ibiza bajo la espuma. Quizá así se le quitaría la tristeza, este manto que le arropa las piernas. Se le pasará —está segura— con dos, tres, cuatro cubatas.

Loli mira a su chico de reojo. ¿Es este muchacho el mismo del instituto, aquel que se hacía el gallito con los profesores? ¿O ya se le ve en la mirada cierta mansedumbre? ¿Es el que se iba a comer el mundo, que ahora suspira por veinte euros para gasolfa? ¿Es el mismo que antes la abrazaba con fuerza el que ahora le causa irritación si se le arrima demasiado?

Definitivamente Loli está cansada. Loli necesita un par de cubatas.

miércoles, junio 06, 2012

COMUNIDAD DE PROPIETARIOS (segundo D)

Le dice el encargado a Loli que saque las naranjas del lineal, que coloque manzanas en pirámide y que ponga barquetas de setas al lado de los pimientos. No llega la hora de la merienda nunca y cuando llega le cuentan las compañeras cosas sobre las cacas de sus críos recién nacidos o sobre las hipotecas o sobre sus maridos que se fueron de juerga el sábado, y a Loli le parece que está encerrada en una jaula y que vive comiendo el puto alpiste que le da la empresa, así que cuando termina el cigarrito y vuelve de la merienda está decidida a estudiar para hacer el acceso al módulo de segundo grado y hacer uno de fotografía, de electricidad o peluquería. Lo que sea, pero no verle más el careto a este tío de las manzanas y de los pimientos que se le acerca demasiado cuando le habla. Rescatará los libros del armario escobero en el que los guardó o mejor se meterá ella en el armario, retirará las escobas y los cepillos y allí mismo se pondrá a estudiar como le aconsejan sus viejos, sin respirar, concentrada, sola en el armario escobero.

lunes, mayo 14, 2012

COMUNIDAD DE PROPIETARIOS (segundo D)

Está Loli tendida en el césped del parque y abraza a su chico sin ganas de especular. Ya ha anochecido y ella hurga con su lengua en la de él y él en la de ella. Siente en la espalda el frescor de la hierba y alguna piedrecilla que se le clava en los omoplatos, pero todo va viento en popa con él encima, tras una jornada de códigos nulos, ventas anuladas y rosquillas en oferta. La vida de cajera de supermercado es muy dura, piensa. Sobre todo la tarde de los viernes. Él le hace cosquillas en la argolla que le cuelga de la nariz y ella acaricia con la yema de los dedos, Loli, Loli, su nombre tatuado en el antebrazo. Dentro de nada llegarán los colegas y todo comenzará a girar, de nuevo, sin parar, hasta el lunes.