Hormiga
Las hormigas de la fila confían ciegamente en la que va la primera (ya veremos cuando se pare a atarse un zapato, o a rascarse un pie).
viernes, enero 30, 2009
miércoles, enero 28, 2009
domingo, enero 25, 2009
jueves, enero 22, 2009
lunes, enero 19, 2009
viernes, enero 16, 2009
miércoles, enero 14, 2009
martes, enero 13, 2009
Morfemas
Esta niña tan linda que me vuelve loco con sus tareas de inglés y lengua, con morfemas y lexemas, con ideas principales e ideas secundarias, con los poemas de Gloria Fuertes, se sopla el flequillo, agacha la cabeza y escribe con una letra abigarrada —unas erres de película y unas des medievales— sobre la migración de las aves, mientras pide que no salga de la habitación hasta que ella cierre el cuaderno de espirales.
Esta niña tan linda que me vuelve loco con sus tareas de inglés y lengua, con morfemas y lexemas, con ideas principales e ideas secundarias, con los poemas de Gloria Fuertes, se sopla el flequillo, agacha la cabeza y escribe con una letra abigarrada —unas erres de película y unas des medievales— sobre la migración de las aves, mientras pide que no salga de la habitación hasta que ella cierre el cuaderno de espirales.
viernes, enero 09, 2009
Vacaciones de Navidad
El patio de madrugada. Los geranios en penumbra, la sombra del árbol seco. Se oyen ruidos si se presta atención.
Va al cuarto de baño dando pequeños saltitos. Y luego vuelve, a cobijarse entre las sábanas y sentir la respiración de ella como la de un buque en medio del mar.
Antes de cerrar de nuevo los ojos e intentar dormir mira el techo, con esas vigas de madera, enormes sobre sus cabezas. Se ajusta la sábana a los hombros, coloca la cabeza sobre la dura almohada. Corrige la posición y piensa que pronto amanecerá y comenzaran a sonar las palomas que anidan en el hueco del tejado, las que andan a la pata coja, como si taconearan. Todos los pájaros del pueblo terminarán por despertarle y ya habrá salido el sol.
El patio de madrugada. Los geranios en penumbra, la sombra del árbol seco. Se oyen ruidos si se presta atención.
Va al cuarto de baño dando pequeños saltitos. Y luego vuelve, a cobijarse entre las sábanas y sentir la respiración de ella como la de un buque en medio del mar.
Antes de cerrar de nuevo los ojos e intentar dormir mira el techo, con esas vigas de madera, enormes sobre sus cabezas. Se ajusta la sábana a los hombros, coloca la cabeza sobre la dura almohada. Corrige la posición y piensa que pronto amanecerá y comenzaran a sonar las palomas que anidan en el hueco del tejado, las que andan a la pata coja, como si taconearan. Todos los pájaros del pueblo terminarán por despertarle y ya habrá salido el sol.
miércoles, enero 07, 2009
martes, enero 06, 2009
Cabalgata
Si consigues asistir a la cabalgata de Reyes, soportarla mirando a los ojos de los niños y ser finalmente alcanzado por un caramelazo en plena frente estarás ungido durante todo el año de una especie de dulzor interior, que no resultará empalagoso sino necesario para que los días transcurran sin repechos ni desniveles, uno tras otro, hasta la del año que viene, que volverás a colocarte a pie de cabalgata, con la frente limpia y serena, dispuesto para recibir tu caramelazo anual.
Si consigues asistir a la cabalgata de Reyes, soportarla mirando a los ojos de los niños y ser finalmente alcanzado por un caramelazo en plena frente estarás ungido durante todo el año de una especie de dulzor interior, que no resultará empalagoso sino necesario para que los días transcurran sin repechos ni desniveles, uno tras otro, hasta la del año que viene, que volverás a colocarte a pie de cabalgata, con la frente limpia y serena, dispuesto para recibir tu caramelazo anual.
domingo, enero 04, 2009
martes, noviembre 11, 2008
Monte
Buscar setas en el monte es respirar el aire puro y húmedo. Agachar la vista y fijarla en el suelo. Hasta que escuecen los ojos. De vez en cuando agacharse y comprobar que eso que asoma entre la hierba no es una seta, que es una piedra o la corteza de un árbol viejo. Y seguir buscando. Levantar la vista y mirar el horizonte, pero luego bajar la vista para seguir buscando.
Buscar setas en el monte es respirar el aire puro y húmedo. Agachar la vista y fijarla en el suelo. Hasta que escuecen los ojos. De vez en cuando agacharse y comprobar que eso que asoma entre la hierba no es una seta, que es una piedra o la corteza de un árbol viejo. Y seguir buscando. Levantar la vista y mirar el horizonte, pero luego bajar la vista para seguir buscando.
lunes, noviembre 03, 2008
Bruce Lee
Media mañana.
Se acerca un señor a la ventanilla para enviar una carta certificada. Es un señor chino, o japonés, o coreano, y veo que se parece extraordinariamente a Bruce Lee, el rey de las artes marciales de mi adolescencia. Hasta sonríe como sonreía él. Furia oriental, Operación Dragón. Recuerdo el cine Astoria, las butacas rojas, las sesiones dobles y continuas de los domingos. La oscuridad, los sueños. El acomodador que se cabreaba y apuntaba con la luz de la linterna a los que alborotaban. Las risas. La música, Laura Antonelli en las películas italianas. La vida, que hierve. Los sueños. La carta, que pesa, que franqueo, que cobro. Bruce Lee, que se marcha.
Media mañana.
Se acerca un señor a la ventanilla para enviar una carta certificada. Es un señor chino, o japonés, o coreano, y veo que se parece extraordinariamente a Bruce Lee, el rey de las artes marciales de mi adolescencia. Hasta sonríe como sonreía él. Furia oriental, Operación Dragón. Recuerdo el cine Astoria, las butacas rojas, las sesiones dobles y continuas de los domingos. La oscuridad, los sueños. El acomodador que se cabreaba y apuntaba con la luz de la linterna a los que alborotaban. Las risas. La música, Laura Antonelli en las películas italianas. La vida, que hierve. Los sueños. La carta, que pesa, que franqueo, que cobro. Bruce Lee, que se marcha.
jueves, octubre 30, 2008
E
En la consulta del oftalmólogo.
Mi padre se sienta en el sillón para graduarse la vista. Todo oscuro, excepto la porción de pared iluminada por el proyector. Va enumerando letras, y las acierta hasta que ya son demasiado pequeñas para su vista cansada.
En el límite en el que ya no ve la silueta de una E (mayúscula, solitaria, monumental) dice que no ve la letra pero que le parece que ese borrón es la figura de un coche marcha atrás.
“¿Cómo que un coche?”, pregunta el médico. Mi padre dice que no le parece un coche visto desde atrás, no, sino un coche visto desde delante, pero reculando, dando marcha atrás.
En la consulta del oftalmólogo.
Mi padre se sienta en el sillón para graduarse la vista. Todo oscuro, excepto la porción de pared iluminada por el proyector. Va enumerando letras, y las acierta hasta que ya son demasiado pequeñas para su vista cansada.
En el límite en el que ya no ve la silueta de una E (mayúscula, solitaria, monumental) dice que no ve la letra pero que le parece que ese borrón es la figura de un coche marcha atrás.
“¿Cómo que un coche?”, pregunta el médico. Mi padre dice que no le parece un coche visto desde atrás, no, sino un coche visto desde delante, pero reculando, dando marcha atrás.
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