miércoles, mayo 25, 2011

Primavera

El olor pegajoso de los pólenes y las flores, el primer calor fuerte de la primavera, la luz extraordinaria de esta hora del mediodía provoca las ganas de llegar a casa, de preparar la comida, de comer, de descansar en el sofá con el sopor de las noticias. (Todo sigue igual, si acaso todo empeora).

Luego, con el café de la tarde, veremos folletos multicolores, libros gordos con ofertas de todo incluido, y pensaremos en las vacaciones, esas que nos prometimos para cuando acabara la hipoteca.

2 comentarios:

Laura Uve dijo...

Todo perfectamente controlado dentro de los parámetros de normalidad y mediocridad...

¿Les vendría bien el aire de las plazas?

Un abrazo.

Alice se perdió dijo...

El verano es la calma. Soñemos que todo siga igual y que todos los años los días se alarguen y se encojan como siempre.

Besos,