sábado, diciembre 19, 2009

Ayer

Amaneció el día claro.

Fui a Ikea y me enfadé conmigo mismo por sentirme parte del rebaño. Compramos accesorios innecesarios para cocinar, una maceta, una lámpara y cinco frascos de arenques en salsa de pimienta.

Tomé café con pasteles.

Ví por primera vez la iluminación navideña de Madrid.

Pensé en todos los cuentos que no he escrito.

2 comentarios:

Peluza dijo...

"Pensé en todos los cuentos que no he escrito." ... Quizas deberias comenzar :)
ME dieron ganas de un pastel con cafe igual ;)

la luz tenue dijo...

Hola, Peluza. Prefiero el café a los pasteles, pero si no hay más remedio que comer pasteles...