viernes, mayo 21, 2010

Sueños

Se acuesta uno tan tranquilo. Se mete uno entre las sábanas como el más inocente de los seres humanos y amanece con la mente obnubilada y sucios los pensamientos, tras unos sueños perturbadores, que a ratos parecen durar un segundo y a veces mil horas. Son sueños en los que te despeñas por precipicios negros o cometes actos impuros; sueños en los que sientes el sudor frío en tu frente o en los que te relames admirando lo que siempre despreciaste.

Suena el despertador y te levantas de un salto. Sientes durante un segundo las piernas rígidas y la boca con demasiada saliva. Pero sabes entonces, al preparar el café con galletas, que ese mejunje te salvará de todo, y que cumplirás tus obligaciones. Acabará la jornada laboral. Llegarás por la noche cansado a la cama.

5 comentarios:

Balam dijo...

En una publicación expresa usted lo que he tratado de escribir en 10; lo que hace el talento...sin embargo persistiré, algún día, alguno de estos días escribiré algo que me satisfaga.

Salud y mucha literatura!

Miguel Baquero dijo...

Yo estos días he estado con insomnio, que es casi peor que los sueños intranquilizadores, porque el insomnio es un fantasmas cruel que te recuerda al oído todos esos actos impuros que has cometido a lo largo de tu vida

Arancha C. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Arancha C. dijo...

He leído este relato en círculo. Muy logrado, José Manuel. Refleja perfectamente el tedio de la rutina sólo interrumpido por la impureza de los sueños.

Conozco a gente que no sueña y también se levanta por las mañanas, dice que vive y se acuesta por la noche.

Se te echa de menos estos días. Espero que vuelvas pronto.

Un abrazo,

la luz tenue dijo...

Gracias, Balam.

Miguel: A mí también me ataca el insomnio de vez en cuando, por temporadas. Creo que somos legión.
Y, si te sirve de consuelo: No todo van a ser actos puros en nuestra vida.

Arancha: Ya estoy de vuelta. Gracias por echarme de menos. Como decían en la tele antigüa: ...Por motivos ajenos a nuestra voluntad..."