martes, octubre 25, 2011

Barrio

Vuelve uno al barrio en el que transcurrió su infancia y juventud, a visitar a los abuelos, pisa aquellos suelos de tierra prensada, pasa por delante de los bancos en los que se sentó al sol horas y horas, y atardeceres; se cruza con vecinos que han envejecido de forma asombrosa, porque uno siempre los tiene en mente jóvenes y fuertes, gritando en reuniones de la comunidad de propietarios.

Es como otro mundo. Ha cambiado todo. Hasta las tiendas, ahora regentadas por los chinos. Hasta los corros de las mujeres, que ya no existen. Hasta los sentados en los bancos, al sol, fumando, bebiendo cerveza, que son colombianos o dominicanos y que han cambiado la música de Led Zeppelin o Leño por esa que bailan moviendo las caderas y dando pasitos cortitos. Gente altanera que arruga las latas de cerveza y mira al frente, como hacíamos los demás.

Quedan todavía reliquias con las que uno se cruza, gente de tu misma edad con cara de ternera compungida que sobrevivió de mala manera a los desastres de aquellos años. Gente a la que saludas y te saluda. Cuando mi hija me dice que este es un barrio viejo y sucio y que no le gusta yo le contesto que es mi barrio y que a mí sí me gusta.

5 comentarios:

Jesús Garrido dijo...

Y te preguntarás que fueron de los que había.

Palabras como nubes dijo...

Y, sí, pasa, es parte del cambio que todo lo corroe. Es verdad que se siente "otro mundo".
Tremendo lo de las reliquias.

J&R

la luz tenue dijo...

Creo que a demasiados de nosotros se nos ha olvidado de dónde venimos.
Y a dónde podemos volver.

Alice vio la luna... dijo...

El barrio de mis abuelos, Campamento, es así. Yo nací allí.

Gracias por compartir el recuerdo.

Anónimo dijo...

Mi barrio, nuestro barrio. Fue de nuestros mayores y es verdad que no es el de nuestros hijos. Pero al mío le encanta ir a ver a su abuela. A mi me gusta ver como la gente todavía envejece. Tronco cuando vuelves a escribir algo de Zeppelín. Pan Pan Pan. Pan Pan Papan. Pan pan pan papaaaa. Me voy a clase que me tengo que poner la camiseta verde. Vamos a volver a la barricadas, como hace años. Besos José Manuel.

José Sandiego