martes, enero 01, 2008

Año Nuevo
Despierto. En la calle no hay silencio, todavía hay estruendo de petardos.
Veo una rendija de luz en el pasillo, que proviene de la cocina. Voy allí. Las copas están en la encimera, boca abajo. El lavavajillas tiene la luz encendida.
Todos los niños dejaron un rastro de serpentinas y matasuegras inservibles. Los mayores, botellas vacías. Están en fila. (Hay botellas que son tan bonitas llenas como vacías, pienso).
Me asomo a la ventana. Ni una nube. Hay una luz que hiere.

4 comentarios:

Diarios de Rayuela dijo...

Mis mejores deseos para el año entrante, José Manuel.
Un abrazo.

la luz tenue dijo...

Lo mismo digo, Diarios. Que este año sea mejor que el anterior.
Un abrazo.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Bonito despertar en un año nuevo que deseo sea estupendoen todos lso sentidos.
Saludos

la luz tenue dijo...

Hola, Casa Encendida. Que disfrutemos de este año.
Un saludo.