lunes, mayo 21, 2007

Cena (II)
El buen espárrago es el que parece una varita mágica.

Las alitas de pollo parecen la pajarita del esmoquin del gallo.

Quizás el gazpacho (con poco ajo) sea el alimento para los vampiros vegetarianos.

El ojo del besugo en el plato no es el ojo de Dios, que todo lo ve, por mucho que a veces lo parezca.

2 comentarios:

conde-duque dijo...

Al ver estas greguerías, don Luz Tenue, me he acordado que hoy comienzan las jornadas ramonianas en Madrid: http://www.centrodeartemoderno.com/ Yo me pasaré mañana miércoles seguro.

Marta dijo...

Nunca me parecieron el ojo de Dios pero siempre me dio la sensación de que me miraban torvamente, así estuvieran fritos o al horno. Mi primo mayor me quitó el miedo haciendo partidillos de tenis en el plato, con los cubiertos o jugando con ellos a canicas en la cocina sin que nos vieran los grandes.